La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser algo que solo se ve en las novelas y en las películas de ciencia ficción. Desde vehículos autónomos y supermercados sin cajas registradoras, hasta algoritmos que detectan enfermedades y utilizan el reconocimiento de voz para permitirnos hablar con robots, la IA está en todos lados. Se está introduciendo sigilosamente en todos los aspectos de nuestra vida diaria, de forma lenta pero segura. Y en el futuro cercano, la veremos cada vez más.

Tal vez la IA no se haya propagado a la educación tanto como en otros ámbitos, pero esto no significa que el futuro no sea prometedor. La flor que florece más tarde puede ser igual de hermosa, o incluso más que las demás. Las aplicaciones de la IA en la educación son increíblemente variadas, y definitivamente transformarán la manera en la que los profesores enseñan y en la que los estudiantes aprenden.

Cuatro motivos por los que la IA es una excelente asistente de enseñanza

La inteligencia artificial nunca reemplazará a los profesores. Pero probablemente se convertirá en el mejor asistente de enseñanza que existe. Aquí presentamos cuatro formas prácticas en las que la IA apoyará el maravilloso trabajo que hacen los profesores. Las cuatro formas implican cierto grado de automatización, lo que significa que los profesores tendrán más tiempo libre para dedicarle a otras tareas más significativas.

¡Comencemos!

  1. Planificación de cursos

    Como la planificación de cursos es una tarea fundamental en la educación, hacerlo bien toma mucho tiempo. De hecho, planificar bien los cursos puede tomar tanto tiempo que, si los profesores solo se enfocaran en eso, ¡no tendrían tiempo de sobra para dictar ningún curso! Bueno, tal vez exagero un poco, pero si eres profesor, trabajas con profesores o amas a algún profesor, seguro sabes lo demandante que puede llegar a ser la planificación de cursos.

    La IA les permitirá a los profesores planificar cursos en un período que sea más bien un santiamén y no una eternidad. Y les permitirá hacerlo bien.

    Con el uso de la tecnología, tal vez un sistema de gestión de aprendizaje (LMS, por sus siglas en inglés), o algún otro tipo de software, los profesores podrán incluir todos los materiales básicos que tengan sobre un tema. Hablo de todos los documentos de texto, archivos PDF, videos, archivos de audio, imágenes, animaciones, presentaciones y cualquier otro tipo de materiales de enseñanza.

    Luego, el software analizará gramaticalmente, examinará y clasificará la información ingresada, quizás incluso seleccione contenido relevante para el tema que ya esté disponible en línea (no en lo que ingresaste), y creará cursos en línea de manera automática.

    De ese modo, los profesores solamente tendrán que revisar los cursos planificados y modificarlos un poco, de ser necesario.

  2. Uso de aprendizaje adaptativo

    El aprendizaje adaptativo lleva la enseñanza personalizada a otro nivel. La mejor experiencia de aprendizaje para un estudiante no solo es la que está personalizada de acuerdo a sus necesidades de aprendizaje específicas, conocimientos previos e intereses, sino aquella que se adapta constantemente a estas variables, a medida que el estudiante avanza con los materiales de aprendizaje.

    Ningún profesor humano puede hacer esto adecuadamente con 30 estudiantes en un salón de clases. Ni siquiera con diez. Y si pensamos en la educación superior, donde cientos de estudiantes están inscritos en el mismo curso, la idea de aprendizaje adaptativo directamente parece imposible.

    Pero la IA asistirá a los profesores para que adapten su enseñanza a fin de satisfacer las necesidades de todos sus estudiantes y, así, educar a todos de una forma única.

    Algunos estudiantes son buenos en Historia, tienen facilidad natural para aprender idiomas extranjeros, y les va bien en Matemática, pero necesitan un poco más de tiempo que los demás para entender Química. Si no entienden los conceptos básicos de Química, tampoco entenderán los niveles avanzados. Y puedes reemplazar Química con cualquier otra materia. Con la ayuda de la inteligencia artificial, los profesores podrán prestarle atención a cada uno de los estudiantes, intervenir cuando alguno tenga dificultades y ofrecer apoyo y comentarios útiles.

    Además, la IA demostró funcionar bien para la práctica espaciada. En este momento estoy aprendiendo ruso con Duolingo. Me quedé boquiabierta cuando vi por primera vez las estadísticas de palabras. Ya aprendí miles de palabras en ruso y, por cada una de estas palabras, mi perfil suma una barrita de fuerza; cuando se llena hasta la mitad, es hora de que practique esa palabra, entonces aparecerá en mi próxima lección, o en la que le sigue.

    Ninguno de mis profesores de idiomas extranjeros podía hacer un seguimiento de las palabras que aprendía en el idioma nuevo, ni saber cuándo era el momento ideal para practicarlas. Duolingo sí. No es magia. Es inteligencia artificial.


    Más información: Cómo utilizar el aprendizaje adaptativo para personalizar las experiencias educativas


  3. Apoyo a los estudiantes

    Durante el proceso de aprendizaje, los estudiantes tienen muchas preguntas. Se supone que deben tener preguntas. Así es como se aprende. Cuantos más estudiantes haya, más cantidad de preguntas.

    Y necesitan respuestas a esas preguntas para poder continuar aprendiendo. Pero es difícil para los profesores y los asistentes poder brindar comentarios para cada uno de los estudiantes de forma oportuna. Pueden pasar días, o incluso semanas, hasta que un estudiante obtenga una respuesta, según la complejidad de su pregunta.

    La inteligencia artificial puede hacer que el apoyo a los estudiantes sea sencillo, y puede responder sus dudas en minutos.

    “Uno de los secretos de las clases en línea es que la cantidad de preguntas aumenta si tienes más estudiantes, pero no aumenta tanto la cantidad de preguntas diferentes”, dijo el profesor Ashok Goel de la Universidad Tecnológica de Georgia.

    El profesor Goel es conocido por haber “reclutado” a Jill Watson como profesora ayudante para su curso sobre inteligencia artificial. En realidad, Jill es una computadora, que respondía muchos de los 10 000 mensajes en línea de los casi 300 estudiantes de Goel, con un 97 % de precisión. Algunos estudiantes percibieron el toque robótico de Jill, pero muchos no se dieron cuenta de que la profesora ayudante más eficiente que tenían era, en realidad, un robot.

    En conclusión, Jill, el bot con inteligencia artificial, eliminó mucho trabajo tedioso para Goel y sus ocho profesores asistentes humanos, lo que les permitió encargarse de asuntos técnicos más complejos.

  4. Evaluación de trabajos

    Esta es otra tarea que demanda mucho tiempo a los educadores, independientemente de que sus estudiantes estén en primer grado o en el último año de la universidad. Tener que calificar decenas o cientos de trabajos no los hace saltar de alegría.

    La inteligencia artificial también puede darles una mano a los profesores con la evaluación de los estudiantes.

    Todas las materias de CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) son bastante sencillas de automatizar. Tal vez 5+5+5 sea diferente a 3+3+3+3+3, pero ambos representan el resultado de 5×3, que es 15. Por supuesto que este es un ejemplo demasiado simple, pero softwares similares al de Jill, que mencionamos anteriormente, pueden aprender todas las formas de alcanzar un resultado matemático (y los pasos para lograrlo) y calificar trabajos de forma correcta.

    Además, incluso las materias creativas, como Literatura o el aprendizaje de un idioma extranjero, se pueden calificar mediante mecanismos inteligentes. Ya se puede detectar el plagio en las producciones creativas de los estudiantes, y algunos profesores también utilizan corrección automática de ensayos. Se puede entrenar a estos programas para que reconozcan fragmentos de trabajos que ya están publicados, así como diferentes criterios que usen los profesores a la hora de evaluar ensayos.

    Desde luego que se necesita más trabajo para alcanzar una precisión del 100 % en las evaluaciones automatizadas de los estudiantes, pero la tecnología con IA está en constante evolución y, muy pronto, esa diferencia dejará de existir.


    Más información: Cómo reducir el riesgo de que se haga trampa en las evaluaciones en línea


Conclusión

Cuando los profesores se liberan de las tareas más tediosas y demandantes, pueden enfocarse en problemas más complejos y ayudar más a sus estudiantes. Al fin y al cabo, el objetivo final de la educación es ayudar a los estudiantes a aprender. El uso de inteligencia artificial en la educación abrirá las puertas para muchas oportunidades. La planificación de cursos, el uso de aprendizaje adaptativo, la ayuda a los estudiantes con sus dudas y la evaluación de trabajos son algunos ejemplos de la practicidad de la IA.

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