El hecho de que la educación debe cambiar no es una novedad. Los pensadores, autores, profesores y líderes escolares lo han manifestado durante muchos años, citando áreas como el plan de estudios, la pedagogía, la reestructuración escolar y, por supuesto, la tecnología. 

De hecho, cualquier líder de tecnología educativa, gerente de TI o cualquier persona responsable de implementar nuevas tecnologías ha sido un gestor del cambio de una forma u otra. Ten en cuenta que este papel puede ser inmensamente gratificante y difícil a la vez. Esto se debe a que gestionar el cambio no es solo elegir una nueva plataforma o migrar a un sistema nuevo: se trata de las personas que trabajarán con las nuevas herramientas y de si se sienten cómodas para hacerlo de manera eficaz.

Muchas organizaciones se resisten instintivamente al cambio. Y quizás es porque han intentado otras cosas que no funcionaron, porque se les indicó que simplemente “usaran eso” sin darles mucha orientación o porque no ven por qué deberían centrarse en la tecnología.

Ayudando a profesores y administradores a percibir el valor de la tecnología educativa

Por supuesto, a partir de la pandemia mundial, esto se ha convertido en un punto cuestionable, dado que cada vez más profesores reconocieron que necesitan la tecnología ahora más que nunca. 

Cualquiera sea su motivo, la gestión del cambio nunca pretende implementar aquello que crees que necesitan, sino de ofrecer lo que realmente necesitan. 

Desde mejorar los resultados del aprendizaje hasta mostrar la utilidad concreta en las tareas cotidianas, a continuación se incluyen algunas cuestiones que ayudan a los profesores y administradores a percibir el valor de la tecnología educativa: 

Alinear los objetivos y resolver problemas

Siempre y cuando las soluciones de tecnología educativa de tu escuela resuelvan de manera eficaz sus problemas, es difícil que los profesores no perciban su valor. No obstante, a veces esto se convierte en una situación en la que los árboles no dejan ver el bosque. Esto se debe a que el cambio que se genera en forma descendente implica que, a menudo, los profesores reciban herramientas sin que se les haya consultado primero y sin aprender cómo usarlas para aprovechar su máximo potencial.

Una estrategia que se elabora a partir de las opiniones de los profesores logradas mediante pruebas piloto y retroalimentación constantes es más valiosa porque les ofrece una sensación de propiedad. Dicha sensación lleva a sentirse responsable del proceso de la transformación digital, y no crear resistencia al cambio. El objetivo general es ver a los profesores y administradores como beneficiarios del aprendizaje electrónico, que en realidad se reduce a escuchar lo que tienen para decir.

Mostrar la utilidad en las tareas cotidianas

La persona a cargo de la gestión del cambio debe tener una idea de la resistencia que presentan las personas al cambio, dado que algunas escuelas son mejores para lidiar con esto que otras. Si la cultura no está tan abierta a implementar cosas nuevas, lo peor que puedes hacer es ignorar las críticas. En su lugar, descubre el motivo por el que están tan reacios al cambio. Quizás se les haya prometido herramientas nuevas y brillantes en el pasado que luego descubrieron que no eran tan buenas después de todo. Quizás la escuela enfrente recortes presupuestarios e incertidumbre.

Algunos perciben la tecnología como una clase de reemplazo de los educadores, lo que no es cierto. Con la tecnología educativa, el papel del profesor o administrador se torna incluso más importante. Procura dejar en claro que no se les está reemplazando, lo que se reemplaza es la vieja tecnología. Un bolígrafo rojo y muchas horas dedicadas a la calificación en el hogar se reemplazan por la calificación en línea. Los apuntes impresos son cada vez menos populares cuando existen apuntes digitales. Los administradores no deben realizar reuniones presenciales, dado que las conferencias web ofrecen mayor flexibilidad y mucho más.

Observar el enriquecimiento del aprendizaje a partir de la tecnología

Esto no se trata solo de reemplazar la tecnología antigua, sino de ver el inmenso potencial del enriquecimiento del aprendizaje y la enseñanza. Resulta cada vez más evidente que las escuelas deben adaptarse. Una vez que ven la mejora de sus estudiantes, es mucho más fácil probar cosas nuevas.  

Pero más que esto, es tener una visión general del progreso, hacer que menos estudiantes queden rezagados; y ofrecer la posibilidad de que los estudiantes pidan más ayuda en línea y de permitirles aprender mejor.

Por otro lado, resulta útil mostrar cómo los métodos más antiguos no son tan confiables para algunos estudiantes, como aquellos que tienen una discapacidad de aprendizaje. Una tecnología mejorada y superior los ayuda a estar al día e incluso a prosperar en clase.


Más información: Formas de hacer el e-learning accesible


Paso a paso

Sobrestimar o subestimar la ayuda que los profesores necesitan cuando comienzan a usar una nueva plataforma es fácil. La verdad es que todos somos diferentes y no hay que avergonzarse de ello. Para los principiantes, puedes crear cursos para su propio desarrollo profesional, de modo que tengan una idea de cómo funciona la plataforma. Puedes organizar talleres pequeños o seminarios web para presentar nuevos dispositivos.


Obtén más información en: Cómo usar un LMS para el desarrollo profesional de los docentes


De esta forma, también tendrás una idea de sus dudas acerca del proceso y cómo puedes abordarlas. Por ejemplo, si no están seguros de si una herramienta funcionará, no ignores su opinión; en cambio, muéstrales cómo funciona, cuáles son los beneficios y, por supuesto, cuáles podrían ser las desventajas, de modo que estén preparados para todo. Toma nota de las cosas que simplemente no funcionan para ellos y de aquellas que sí.

Por otro lado, alentar a los profesores y administradores a ayudarse entre sí cuando es necesario es una forma más sostenible de garantizar que todos incorporen los cambios.

Crear una zona libre de prejuicios

Estar de pie frente a un salón de clases y que se te rompa tu computadora portátil es similar a tener la camiseta al revés. Hablo con conocimiento de causa; me sucedieron ambas (afortunadamente, no el mismo día).  

Con seguridad resulta incómodo lidiar con las dificultades tecnológicas o sentir que sabes mucho menos que tus estudiantes. Los profesores y administradores reciben la presión de estar siempre un paso por delante, de modo que nunca deben faltar la capacitación y ayuda suficientes. 

Es más sencillo implementar algo nuevo si hay una comunidad de profesores que pueda participar y ayudar con asesoramiento y mostrar nuevos métodos de enseñar en línea. Crear una comunidad implica crear una zona libre de prejuicios en la que no saber no sea motivo de vergüenza, sino un paso en la dirección adecuada.

Conclusión

En última instancia, ¿para quiénes estamos implementando el cambio si no es para los profesores y administradores? ¿Qué podría ser más importante que ofrecer la mejor educación posible a los estudiantes? De esto se trata mostrar el valor de la tecnología educativa. Con paciencia y una visión a largo plazo, cualquier escuela puede adaptarse mejor a los cambios en la educación. 

¡Mantente actualizado! Te mantendremos informado de los consejos y recursos de EdTech más valiosos. ¡Suscríbete y no te lo pierdas!