La construcción de una estrategia de edtech exitosa se reduce a establecer objetivos y encontrar las bases adecuadas desde el principio.

Incluso si eso suena simple, existen algunas barreras que los especialistas en tecnología y los líderes escolares enfrentan cuando trabajan con edtech. Por un lado, es difícil saber por dónde y cuándo empezar. En segundo lugar, existe una tendencia a complicar demasiado las cosas con informes, documentos, reuniones e investigaciones extensas sin conocer las áreas clave de mejora en las escuelas.

Sin embargo, el mayor problema que vemos es que las escuelas dan prioridad a la tecnología y se establecen metas a medida que avanzan. Esto puede no abordar adecuadamente las necesidades de profesores y estudiantes.

Incluso si «éxito» significa cosas diferentes para cada escuela e incluso si no hay un plan mágico para hacer que las cosas funcionen sin problemas para siempre, aún puede construir una estrategia de tecnología educativa exitosa sin sentirse abrumado.

Aquí hay seis preguntas que necesitas para encontrar respuestas y adaptar tus estrategias de acuerdo con la situación y las necesidades de tu escuela:

1. ¿Cuáles son los objetivos de educación tecnológica de tu escuela?

¿Cuál es la misión y la visión de tu escuela? ¿Cuáles son los objetivos de tu escuela para lograr la digitalización? Responder a estas preguntas aportará la claridad que tanto se necesita desde el principio. Si no tienes una visión para este proyecto, es imposible elegir una estrategia exitosa.

Algunas escuelas han comenzado con estadísticas sobre asistencia, carga de trabajo de los maestros, organización, horarios, uso de papel, etc., para identificar las áreas críticas de mejora.

También han establecido patrones de comportamiento, como cuánto tiempo pasan los maestros fuera del horario escolar para planificar las lecciones o cómo los estudiantes suelen entregar las tareas.

Por ejemplo, a los maestros les gustaría usar un libro de calificaciones para editar y exportar calificaciones fácilmente. Los estudiantes desean recibir notificaciones cada vez que se califica una tarea.

Tener una sola herramienta que haga ambas cosas es la opción más inteligente, pero aquí hay un pequeño secreto: elegir edtech en este momento no es una preocupación, sino una oportunidad de dar un paso atrás y decidir qué es esencial para tu escuela antes de decidir qué comprar o cambiar.

Como probablemente te habrás dado cuenta, este no es un trabajo para una sola persona. Formar un equipo de diversas partes interesadas, como administradores, miembros de la junta escolar, maestros, estudiantes y padres, puede ser la mejor manera de establecer metas claras y priorizarlas.

2. ¿Qué tiene tu escuela hasta ahora?

¿Con que estás trabajando? Antes de decidir reemplazar todo, debes evaluar la situación tecnológica actual de su escuela, así como las barreras. Por ejemplo, una barrera es no tener una conexión a Internet lo suficientemente buena, que solo se puede resolver invirtiendo en infraestructura.

Otra barrera es la baja adopción por parte de profesores y estudiantes, que merece más atención de la que suele recibir. Si se trata de un problema recurrente, debe averiguar qué hace que las personas estén descontentas con el dispositivo o el software. Las quejas pueden deberse a la frustración con la propia tecnología educativa o al hecho de que la gente no sabe cómo utilizarla en toda su capacidad.

Desde un punto de vista financiero, es aconsejable buscar un retorno de la inversión y averiguar si su escuela está asignando dinero donde más se necesita.

El mismo equipo de partes interesadas puede ayudarlo en este momento. Un grupo de trabajo de especialistas y administradores de edtech, o personas que conocen bien esta área, pueden ofrecer una gran cantidad de información. Si bien este paso puede parecer tedioso, recuerda que es posible que tenga cosas que aún funcionan bien y cosas que puede arreglar.

3. ¿Qué tan motivado está tu personal?

¿Qué tan cómodos, motivados y seguros se sienten los maestros cuando se trata de tecnología? Este es un paso que simplemente no se puede omitir si desea crear una buena estrategia. Si los usuarios finales no están a bordo y no se satisfacen sus necesidades, su estrategia tiene un punto ciego.

La mejor forma de evaluar la situación actual es hablar directamente con los profesores y conocer sus opiniones sobre la tecnología educativa. Si tiene poco tiempo, cree encuestas anónimas solicitando sus opiniones directas y honestas. Para tener una idea de cómo funcionan las encuestas de edtech, eche un vistazo a este proyecto llamado SELFIE, que ayuda a las escuelas a digitalizarse en la Unión Europea.

No te desanimes si descubres que muchos maestros no confían en sus habilidades, ya que implementar cambios en toda la escuela lleva tiempo. Por el lado positivo, este ejercicio le ayuda a identificar las áreas principales que la tecnología educativa podría mejorar en su escuela. Más que eso, la encuesta revela a los primeros en adoptar y a los maestros entusiastas de la tecnología que pueden ayudar a otros a enseñar con la tecnología más adelante.

¿Cuál es tu plan de tecnología educativa?

Una vez que hayas resuelto los pasos uno, dos y tres, es hora de crear un plan. Sin embargo, la creación de un documento extenso y lleno de ideas no será de mucha ayuda si desea que todos se entusiasmen con la tecnología educativa. En cambio, la información debe ser accesible para todas las partes interesadas, incluidos los padres, que deben mantenerse informados a medida que avanza el proyecto. Después de todo, este proyecto concierne a todos.

Si bien no hay dos escuelas iguales, hay algunos conceptos básicos que la mayoría de las organizaciones pueden abordar en su estrategia:

  • Partes interesadas
  • Tecnología actual
  • Infraestructura
  • Barreras para implementar edtech
  • Objetivos de edtech
  • Prioridades de Edtech y plazos de implementación

El último es complicado ya que los plazos pueden cambiar. Permite flexibilidad, especialmente si tienes un presupuesto ajustado.

5. ¿Qué es la fundación edtech?

Un pequeño equipo puede investigar herramientas de tecnología educativa para ahorrar tiempo. Hay muchas guías útiles para ayudarlo a tomar una decisión, pero como mínimo, debe registrarse para obtener pruebas gratuitas y demostraciones de productos. El siguiente paso es implementar un programa piloto con algunas clases o profesores para probar el producto primero. Si has realizado el paso tres, yas ha descubierto quiénes son los profesores más dispuestos a participar en el programa piloto.

Al mismo tiempo, asegúrate de tener los conceptos básicos antes de comenzar a probar e implementar herramientas más avanzadas. Estos son:

  • Hardware: tabletas, computadoras portátiles, PC
  • Conexión a Internet
  • Administrar los datos de los estudiantes
  • Gestionar el aprendizaje y la enseñanza
  • Políticas de seguridad
  • Accesibilidad
  • Formación para profesores

El último paso debe estar siempre a la vanguardia de tu estrategia. Pregunta a los proveedores si ofrecen soporte o capacitación para los usuarios finales, o piensa con anticipación sobre su estrategia de capacitación para maestros. Por ejemplo, ¿ofrecerás cursos en línea en donde los alumnos puedan estudiar a su propio ritmo o incluirás la formación en tecnología educativa en la formación del profesorado en la escuela?

6. ¿Cómo va el proyecto de edtech?

¡Evalúa, evalúa, evalúa! La evaluación continua significa que sabe cuántos profesores utilizan una plataforma o cuántos estudiantes utilizan dispositivos durante la clase en todo momento.

Crear un formulario de comentarios es gratis y te ahorrará muchos dolores de cabeza cuando no estés seguro de qué hacer para mejorar la tecnología educativa en tu escuela. Incluso si los profesores dan sus comentarios y sugerencias una o dos veces por semestre, es mejor que nada.

Una vez que tengas tus bases (ve el paso 5), puedes comenzar a pensar en los siguientes pasos. Por ejemplo, supon que los maestros piden herramientas específicas como software de modelado molecular para química, AR o una cámara de video para grabar lecciones en línea; en ese caso, puede repetir el proceso a menor escala para ayudarlos a encontrar la mejor solución.

Conclusión

Al simplificar el proceso, los responsables de la toma de decisiones dan un paso atrás y ven el panorama general. Poner las necesidades de tu escuela y pedagogía en primer lugar hace que sea más fácil examinar todas las herramientas y elegir lo que es mejor, no solo lo que es popular. Sobre todo, puede definir lo que significa el éxito para tu escuela, paso a paso.

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